Apóstrofe (retórica)
Interpelación directa a una persona, presente o ausente, o a una entidad: «¡Oh tiempo, suspende tu vuelo!».
El apóstrofe interrumpe el hilo del discurso para interpelar directamente a alguien o a algo: una persona, el lector, un muerto, una abstracción («¡Oh tiempo, suspende tu vuelo!»). El texto deja de narrar un instante para dirigirse a alguien, y ese cambio de eje crea una intensidad inmediata.
En poesía lírica es constitutivo del género: el poema se dirige a la amada, a la naturaleza, a la muerte. En ficción, el apóstrofe al lector («tú, que lees esto») rompe la cuarta pared y sella un pacto de complicidad: una herramienta potente y costosa, porque una vez rota, la pared no se reconstruye.
Ejemplo
«¡Oh tiempo, suspende tu vuelo!»
Términos relacionados
Poner este término en práctica
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